
En las profundidades de la historia y la tradición de la Sierra de Cameros, el queso Camerano emerge como un testimonio vibrante del rico patrimonio culinario de La Rioja. No es simplemente un queso más; es un eslabón que une el pasado con el presente, manteniendo viva la herencia cultural a través de cada queso elaborado con meticulosa dedicación. Este queso, reconocido por su origen ancestral y por las referencias en las obras de Gonzalo de Berceo en el siglo XIII, se destaca no solo por su sabor excepcional, sino también por su meticuloso proceso de elaboración que respeta tanto la historia como la innovación.
El queso Camerano se distingue por ser elaborado exclusivamente con leche de cabra, ofreciendo una gama que va desde los quesos frescos, tiernos y semicurados elaborados con leche pasteurizada hasta los quesos curados, que pueden ser producidos tanto con leche cruda como pasteurizada. Esta diversidad en su proceso de maduración no solo cumple con las exigencias de calidad y seguridad alimentaria de hoy en día, sino que también respeta los métodos tradicionales que le han otorgado su característica distintiva a lo largo de los siglos.
Una de las características más notables del queso Camerano es su apariencia única, marcada por las impresiones exteriores dejadas por la “cilla”, un molde tradicional hecho de mimbre trenzado. Estas marcas no solo son un símbolo de autenticidad y artesanía, sino que también cuentan la historia de un método de producción que ha trascendido el tiempo, conectando el presente con un pasado en el que los recursos naturales y el ingenio se combinaban para crear algo verdaderamente especial.
A mi particularmente me gusta el semi-curado con maduración de 30 días
Los períodos de curación no son arbitrarios; reflejan un profundo conocimiento de cómo el tiempo afecta la textura, el sabor y la integridad del queso, un conocimiento que se ha perfeccionado a lo largo de generaciones.
El queso Camerano, por lo tanto, no es solo un alimento; es un puente entre generaciones, una celebración de la historia, la cultura y la tierra de la Sierra de Cameros. Cada pieza lleva consigo la esencia de un legado que ha sobrevivido y prosperado, adaptándose a los cambios del tiempo sin perder su alma. En cada bocado, se descubre no solo la riqueza de su sabor, sino también la riqueza de una tradición que continúa floreciendo en la modernidad.
Párrafo extraído de los escritos de Gonzalo de Berceo
“Unas tierras dan vino, en otras dan dineros, en alguna cevera, en alguntas carneros, fierro traen de Alava e cunnos de azeros, quesos dan en ofrendas por todos los Camberos.”
